labios de azúcar,
ojos de fuego,
manos de ventosas,
piel salada,
y después,
fusión de leche con miel.
miércoles, 7 de abril de 2010
lunes, 29 de marzo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
martes, 9 de marzo de 2010
mentiras de verdad
Sabina, ¿crees que callar es mentir?
Creo que no puedes callar, hablas en cualquier momento, habla tu cuerpo, tus ojos, tus manos, incluso hablas sin hablar. Hablas, y hablas cada segundo.
Cuando esa habla se vuelve fingida: cuando tus movimientos son distintos a los que quisieras hacer, cuando tus ojos muestran lo que el otro quiere ver y no lo que tu piensas, cuando tus manos tocan sin sentir, cuando tus silencios son en el momento cuando mas quieres hablar
Entonces, te vuelves maestra de la mentira.
Creo que no puedes callar, hablas en cualquier momento, habla tu cuerpo, tus ojos, tus manos, incluso hablas sin hablar. Hablas, y hablas cada segundo.
Cuando esa habla se vuelve fingida: cuando tus movimientos son distintos a los que quisieras hacer, cuando tus ojos muestran lo que el otro quiere ver y no lo que tu piensas, cuando tus manos tocan sin sentir, cuando tus silencios son en el momento cuando mas quieres hablar
Entonces, te vuelves maestra de la mentira.
martes, 2 de marzo de 2010
Busco
busco en el lugar mas profundo,
me sumerjo entre mis viseras y huesos
busco en el alma, la deshilacho
buscando estoy en lo profundo aún más profundo, estoy dentro, quitándome las uñas, sacándome los ojos, perforando los huesos
Sigo buscando.
me sumerjo entre mis viseras y huesos
busco en el alma, la deshilacho
buscando estoy en lo profundo aún más profundo, estoy dentro, quitándome las uñas, sacándome los ojos, perforando los huesos
Sigo buscando.
miércoles, 10 de febrero de 2010
miércoles, 3 de febrero de 2010
lo siento, no puedo hoy.
Me visto de seda, huelo a lirio y madera, uso zapatos altos, peino mi cabello largo y lo meto dentro de unas orquillas, voy a verte, voy a hacerte mio, voy hacer tuya,
llega la llamada esperada y me dices, "lo siento, no puedo hoy"
Tomo mi bolso y salgo a la calle camino sin saber a donde ir, veo ese cafe vacilo un poco y por fin me refugio en el, siempre había querido ir y nunca habia entrado, tiene ese ambiente bohemio que tanto me atrae, es pequeño y tiene un aroma delicioso a buen cafe, a amores y desilusiones, a sueños y trasnoches, unas lagrimas arruinan el maquillaje que te estaba esperando, da igual no llegaras.
En la mesa una mano pone a mi vista un chocolate, volteo sonriendo ante el gesto dulce, de este nuevo desconocido, me pregunta por que lloro, mientras se sienta en la mesa, solo dije me ha cancelado y volví a sonreir mientras mis ojos se llenaban de agua, y dijiste soy afortunado ante tu desgracia, te mire nuevamente pero ahora no con una sonrisa sino con una mirada que podía volver hielo lo que estuviera enfrente, te disculpaste inmediatamente y dijiste te explicare: "te vi cuando salias de tu casa, molesta azotaste la puerta, vi ese temperamento tuyo aunado a tus ojos de tristeza en esa cara de dulzura, y me atrapaste en ese momento, así que te seguí hasta aquí",
Ahora te miraba sorprendida, mientras seguías con tu discurso: "no se que diablos pensabas por poco y te atropellan y tu no te diste cuenta, ni de que yo estaba apunto de sacarte de la escena cuando afortunadamente el coche paro" en ese instante me sorprendí aun mas, solo recuerdo a ver visto a lo lejos un carro rojo que hizo alto total, solo te dije, "pensé que el semáforo estaba en rojo", sonreíste, y me dijiste "no", en ese momento sentí que me sonroje, y volviste a decir: "vez como soy afortunado, tal vez tendría que haber ido contigo hasta el hospital," sonreí nuevamente con un poco de pena, mientras te observaba, llevabas abrigo y sombrero, al parecer te habías ido de ella para nunca volver, sonreíste ante mi mirada.
Sonó el teléfono, voltee a ver quien llamaba era el nuevamente, pensé: lo siento no puedo hoy, mientras sonreía apague el teléfono y te invite un cafe.
llega la llamada esperada y me dices, "lo siento, no puedo hoy"
Tomo mi bolso y salgo a la calle camino sin saber a donde ir, veo ese cafe vacilo un poco y por fin me refugio en el, siempre había querido ir y nunca habia entrado, tiene ese ambiente bohemio que tanto me atrae, es pequeño y tiene un aroma delicioso a buen cafe, a amores y desilusiones, a sueños y trasnoches, unas lagrimas arruinan el maquillaje que te estaba esperando, da igual no llegaras.
En la mesa una mano pone a mi vista un chocolate, volteo sonriendo ante el gesto dulce, de este nuevo desconocido, me pregunta por que lloro, mientras se sienta en la mesa, solo dije me ha cancelado y volví a sonreir mientras mis ojos se llenaban de agua, y dijiste soy afortunado ante tu desgracia, te mire nuevamente pero ahora no con una sonrisa sino con una mirada que podía volver hielo lo que estuviera enfrente, te disculpaste inmediatamente y dijiste te explicare: "te vi cuando salias de tu casa, molesta azotaste la puerta, vi ese temperamento tuyo aunado a tus ojos de tristeza en esa cara de dulzura, y me atrapaste en ese momento, así que te seguí hasta aquí",
Ahora te miraba sorprendida, mientras seguías con tu discurso: "no se que diablos pensabas por poco y te atropellan y tu no te diste cuenta, ni de que yo estaba apunto de sacarte de la escena cuando afortunadamente el coche paro" en ese instante me sorprendí aun mas, solo recuerdo a ver visto a lo lejos un carro rojo que hizo alto total, solo te dije, "pensé que el semáforo estaba en rojo", sonreíste, y me dijiste "no", en ese momento sentí que me sonroje, y volviste a decir: "vez como soy afortunado, tal vez tendría que haber ido contigo hasta el hospital," sonreí nuevamente con un poco de pena, mientras te observaba, llevabas abrigo y sombrero, al parecer te habías ido de ella para nunca volver, sonreíste ante mi mirada.
Sonó el teléfono, voltee a ver quien llamaba era el nuevamente, pensé: lo siento no puedo hoy, mientras sonreía apague el teléfono y te invite un cafe.
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