sábado, 16 de junio de 2012

Sabina

pensé q Sabina había muerto, incluso la enterré, un día soleado con olor a vainilla y entre margaritas, me aleje con una sonrisa y con lágrimas en los ojos, le prendí una veladora  y pedí q en su nueva vida, aprendiera el simple hecho de estar satisfecha por estar viva,  y seguí mi día,  al llegar a casa y verme al espejo comprendi q Sabina seguía viva

3 comentarios:

Sabina dijo...

Me gusto mucho, tanto como que también sigo viva. :)

Shang Yue dijo...

de eso se trata, de verse realmente en el espejo

y darse cuenta de lo valiosos que somos

Elcaligrafista dijo...

Saberse muerto y enterarse de estar vivo.. Toda una sorpresa.

mi beso